lunes, 8 de septiembre de 2008

Esas pequeñas cosas

Hace mucho, mucho tiempo, en la próspera ciudad de Hamelín, una extraña plaga de ratones...........ups perdón. Leyéndole todos los días el mismo cuento a Raül, al final me he aprendido de memoria las 3 primeras páginas y me salen del tirón a la primera de cambio.

A lo que iba, hace mucho tiempo, como 11 o 12 años, en el instituto nos invitaron a cartearnos con gente extrangera para poder practicar inglés o francés. A ti te daban la dirección de una persona y a otra persona le daban tu dirección. De esta forma te carteabas con dos personas (ups, cuantas personas, ¿no?) Era lo que se llamaba Pen-friend.

A mi me tocó un chico francés que se llamaba Yannick. Tal fué mi sorpresa, que antes de que yo le escribiera, él me escribió a mi. Por lo que, los dos nos habíamos "tocado" mutuamente.

Aún recuerdo con cariño ese conjunto de sobre y cuartilla de Tintin y Milu. Con una letra pequeña y totalmente legible (extraño para un hombre) Cada vez que recibía sus cartas, me hacía mucha ilusión.

En el viaje de fin de curso, fuimos a Paris y pudimos quedar en Eurodisney. Pasamos todo el día juntos. La verdad es que no era muy hablador. Entre que teníamos vergüenza y que no nos aclarabamos hablando........ pero bueno, pasamos muy buen día.

Aquí está la foto que lo corrobora. "Ni una palabra de mis pintas"

La cuestión es, que yo soy muy vaga para todo eso de escribir (a mano). Y pasaba mucho tiempo desde que me escribía él hasta que contestaba yo. Aunque he de reconocer, que se siente una alegría enorme cuando recibes cartas o postales de amigos o familiares. Las del banco no molan tanto.

Finalmente, una vez me sentí inspirada y le escribí una carta describiéndole las fallas y lo que representaban, e hice un par de fotos a unas amigas vestidas de fallera para mandárselas.

Después de mucho tiempo, él estuvo sin contestar. Así que, ya no pensé en volver a escribirle.
Tiempo después, descubrí que la carta que pensaba haber mandado, aún la tenía en un cajón escondida junto con las fotos; por lo que me sentí fatal. De esto hace unos 8 años. (¿He dicho que soy un desastre?)

Ahora con las nuevas tecnologías y el maravilloso mundo de internet, decidí buscarlo y lo encontré. Me alegró enormemente que se acordase de mi.

Ahora lo que espero es no volver a perder el contacto con él.

En estos días en los que estoy de bajón, algo tan pequeño como esto, me alegra enormemente.

3 comentarios:

M@ri4 dijo...

Joe, vaya pin...uy, has dicho que nada de tus pintas, perdón, perdón...

Yo cuando me veo con los vestiditos de minnie pienso igual: el día que vea esto alguien me muero...

Yo también he tenido amigos y amigas por correspondencia, pero con las nuevas tecnologías, al contrario que tú, que los encontraste, los perdí :(

Grimo runner dijo...

Estaba bien eso de los pen friend aunque en mi caso no cuajo mucho la idea, creo que me escribí un tiempo con una estadounidense de cuyo nombre no me acuerdo y con una londinense que idem. De todas formas no pasaron de 2 cartas. En cuanto a las nuevas tecnologias a mi me han permitido reencontrarme con una amiga muy especial que resultó vivir en Nueva York, trece años hacía que no sabía nada de ella. Viva el google.

RAKALA dijo...

María,lo peor de todo es que me veía mona. Sigo llevando vaqueros ajustados y calzado deportivo pero creo que ahora que queda diferente.
Presi, hace muchísima ilusión volver a encontrar a alguien que pensabas que ya no volverías a ver. Aunque solo sea para decirte un "hola" por el messenger.
Espero que no vuelvas a perder el contacto con tu amiga.

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