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lunes, 24 de agosto de 2009

Vacaciones II. Asturias I

Como la estancia en Asturias tiene para largo, lo haré en dos entradas separadas.


......Continuando con nuestro viaje.......


De camino a Asturias, paramos en La Playa de las Catedrales. Una preciosa playa situada en el Cantábrico, entre grandes rocas; en la que, si coincide que la marea está baja, puedes pasear tranquilamente por ella disfrutando del paisaje y de sus cuevas.





Llegamos a Gijón donde habíamos quedado con Mario, un amigo de Belga. Nos estuvo enseñando el Puerto y la Playa de San Lorenzo. Quisimos subir a Cimadevilla pero lo habían cerrado al público debido a la preparación de unos fuegos artificiales. Estuvimos en la Cuesta del Cholo tomando unas sidras y después fuimos a cenar.





El jueves, nos levantamos temprano y nos fuimos hacia Covandonga. La idea era hacer una ruta circular que Belga había sacado de internet.

Tuvimos mucha suerte, hacía un día estupendo. Aparcamos el coche y cogimos el autobús hasta los Lagos.

Desde allí pudimos ver el Lago Enol. El paisaje es una maravilla, las vistas de infarto....... respirando aire puro y escuchando solamente el sonido de la naturaleza.

No te cansas de hacer fotos, de intentar inmortalizar ese momento. Aunque en las fotos nunca sale lo que sientes y lo que ves en ese momento.



Ante todo esto, el constante recuerdo de mi padre.

Siempre que he viajado, he hecho un montón de fotos. Como tengo muy mala memoria, siempre he querido hacer muchas fotos para que no se me olviden las cosas. Y después al contarle a mi padre, dónde íbamos, qué hacíamos y qué comíamos, echaba mano de las fotos para contarle todos los detalles. A él le gustaba escucharme y a mi me encantaba contarselo todo.


Ahora era diferente, mi padre ya no está. Y en cada foto que hacía, sobretodo en aquellos parajes, en los que tenía tanto que contarle, tener su recuerdo, me ha resultado dificil de llevar.

La anécdota del día fué que el chico que colgó la ruta en internet, al parecer, tuvo un lapsus en cierta parte del camino por lo que el gps nos metió en una zona llena de cotoyas. Fué espantoso.... pinchándome continuamente en piernas y brazos. Sobretodo porque no sabíamos por dónde íbamos y sólo se veían cotoyas alrededor. Lo peor de todo fué cuando resbalé y caí encima de ellas. Sólo tenía ganas de irme a mi casa. Estuve a punto de ponerme a llorar. Aún tengo pinchos en la mano izquierda de aquel día.


Eso sí, una vez llegamos a arriba, ya todo había pasado. Sólo por aquellas vistas, valía la pena todos los arañazos y las caídas.


Cuando empezaba lo más fácil, paramos a comer y después continuamos el camino hasta llegar a dónde habíamos salido. Nos quedaba poco para llegar cuando empezó a bajar la niebla y no pudimos ver claramente el Lago Ercina. Fué una pena.

Dejo aquí algunas fotos que hice a unas flores y una mariposa. Estas las hice pensando en Rosa. "Rosa, no me salen como a ti, pero lo intento"




Después de un duro día, nos esperaba aún más marcha. Por la noche nos fuimos de Espicha a Tierra Astur con los amigos de Belga. Gente majísima y las chicas supersimpáticas.


Empezaron a servirnos comida y más comida. Al lado teníamos un barril de sidra con una chica escanciando. Ya os podeis imaginar; comida y más comida, sidra y más sidra....... ¡Fantástico!


Más fotos, en mi Album Web.